Pobre Angelina.. Por culpa del Mineduc no podrá obtener becas este año :c
No lo piso, porque soy un poco supersticiosa.
Cuando estaba en el colegio nunca tuve la más mínima idea sobre qué quería estudiar, pero después de tantos años escuchando las historias de mis papás sobre su época universitaria y tantos paseos infantiles por lo que, en mis ojos de niña, era el lugar más grande y bonito de toda la ciudad, sí tenía claro que, fuese lo que fuese, tenía que ser en la Universidad de Concepción. Y con ese deseo, sabiendo el mito que giraba en torno al acto de pisar el escudo, jamás lo hice.
Ahora que soy una más de los miles que día a día circulan por sus aulas y parques, tampoco lo hago. Sí, en parte porque quiero aprobar todos mis ramos limpiamente y terminar la carrera sin morir en el intento. Pero no es solo eso; también, secretamente, me gusta alimentar el mito, esa creencia folklórica que aliña y, en cierto modo, aporta a la esencia y cultura de nuestra universidad.
Sin embargo, hay una razón aún mayor que me lleva a hacerle el quite cada vez que se interpone en mi camino. Por cliché que suene, ese escudo representa lo que, de una u otra forma, ha sido mi hogar durante casi 5 años, y pisarlo sería como poner el pie encima de una foto de mi familia estampada en la entrada de mi casa. Porque, para mí, la U no es solo un conjunto de edificios y áreas verdes, ni una corporación media corrupta que lucra con mi educación, ni el simple intermediario entre yo y todo el conocimiento que requiero para poder ejercer una profesión. Cuando pienso en ella, pienso en la gente, en las amistades, en las experiencias, en los momentos, en las (a veces, muy escandalosas) risas, en los amores, en los desamores, en las marchas y los bailes, en los ideales, en las celebraciones, en la falta de sueño, en el estrés y la frustración, que finalmente siempre se han transformado en éxito. En la persona que era antes y en la que soy hoy. En toda la vida que he dejado en ella y la que me ha entregado.
Quizá esta visión demasiado romántica está influenciada por la nostalgia de saberme en la recta final, a no mucho de dejar de ser estudiante en ella. Pero eso no quita que haya verdad en lo que digo.
Si algún día lo llegase a pisar, si llegase a tragarme todas mis palabras y romper con la tradición, no sería para desmerecer u opacar todo lo que simboliza, sino que quizá sería para, efectivamente, nunca salir. Para quedarme eterna (pero no literalmente) en ese lugar en el que comencé a formarme como adulta, donde creo haber aprendido más que solo lo que está escrito en los libros y lo que disertan los profesores. Para, espero, no olvidar que alguna vez fui joven y tuve sueños, y que muchos de ellos surgieron allí.
Aunque, si realmente algún día lo piso, probablemente sea por descuido en alguna situación poco loable… pero como dicen, curao o arrancando de los pacos no vale, cierto?
Hermoso. Y es exactamente lo que opino.
Yo tampoco piso el escudo de la U, no por supersticioso, sino que por respeto. Por respeto a mi casa de estudio. Casa que, al igual que tu, visitaba siempre cuando chico y que siempre he estado enamorado de ella.
Me agrada que alguien sienta lo mismo que yo. :)
Está es la postal típica de mi universidad, pero siendo sinceros cabros, es la raja !!
Fotos: https://www.facebook.com/FotosArana?fref=ts
Campanil navideño :3
Un día en la UdeC por angelofilms
La universidad de Concepción vista desde sus grandes áreas verdes y la diversidad de actividades que hay en ella.
Realizacion: Angelo Silva
Registro: CANON 7D
Lentes: 18 - 135 mm.
Glidecam XR-2000
Corrección Color Adobe Premiere Pro + Mojo
Música: Stephen Anderson
Que es hermosa mi universidad.. <3
sin título on Flickr.
A través de Flickr:
Un perro disfrutando del sol en los pastos de la UdeC
Creo que hoy me di cuenta de lo hermosa que es mi Universidad.
Debo hacer notar que la foto fue tomada desde un celular y no fue retocada…
Solo disfruten el esplendor de la Universidad de Concepción :D
El arco de la UdeC visto desde Street View de Google <3